And the wind cries Mary
Cómo un fin de semana puede estar lleno de momentos memorables y al mismo tiempo, haber sido no más que un conjunto de unas 48 horas apiladas en un calendario. Se complica ver pasar el tiempo cuando una no sabe si qiere acelerar las horas,ver llegar al fin ese bendito día, o si prefiere demorar la llegada, tener tiempo para pensar las cosas en frío i sin molestarse. Se que falta mucho para concretar el futuro que planeo, o al menos aquél que aspiro alcanzar. El problema es si decido concentrarme en el camino sólo fijando mis ojos en la meta, o si corro el riesgo de desviarme distraída por alejarlos de ella.
Supongo que será cuestión de tiempo.
Suena jamie Cullum i su versión bizarrísima de Frontin’ de Jay Z i mi genio Pharrell.
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